María Castillo nos cuenta “La actuación es mi pasión, pero mi profesión es la dirección”

SANTO DOMINGO. Todo ha cambiado mucho. A veces para mal, pero muchas veces para bien. Antes muchos opinaban que el verdadero honor era ser actor sin estudiar. “Así es fácil llegar, siendo graduado de la academia, lo difícil es llegar sin haber estudiado”, decían allá por los 80 del siglo pasado.

El sistema de enseñanza de arte da frutos desde hace años, y una nueva generación de jóvenes actores, bailarines, coreógrafos, directores, cineastas y claro, también músicos, toman por asalto la vida artística del país.

Si uno repasa ahora mismo la lista de nominados a Premios Soberano se da cuenta de que muchos provienen de la academia, son frutos de un sistema que ha ido perfeccionándose con los años.

“Fausto Mata, el actor más taquillero del cine dominicano, a quien llamo nuestro Louis de Funes, así como Manolo Ozuna, Phillip Rodríguez, Kenny Grullón, Liz Soto, fueron alumnos míos”, dice a Diario Libre la maestra María Castillo.

“No es nada más en lo dramático, sino también en el cine comercial. El tiempo se ocupa de todo y pone las cosas en su sitio”, sentencia la docente.

“El Cuervo, un excelente actor perdido en el Cibao, y que ahora lo buscan para muchas películas, es egresado de la Escuela Nacional de Arte Dramático, también fue mi alumno Iván Camilo, que triunfa en una serie de HBO. Así, Pavel Marcano que viene con su cine de ficción y estaré con él en su película, Fausto Roja, Isabel Spencer, Carlos Espinal, Amaury Pérez, Clara Luz Losano, Johnnié Mercedes, también fueron alumnos míos, así como Laura García Godoy, Fifi Landestoy, Estrella”, enumera la más experimentada directora teatral y actriz dominicana.

“También fue mi alumno Waddys Jácquez. O sea que la escuela es la principal suplidora del talento actoral del cine dominicano, pues a los muchachos se les está dando actuación cinematográfica, desde antes de la Ley y se les da producción, dirección. Esa fue la gran reforma a finales de los 80. Yo fui tres veces directora de la escuela”, dice ella con orgullo.

“La próxima revelación va a ser Cindy Galán, en El Proyeccionista, la nueva película de José María”, augura Castillo.

“Los actores de teatro estamos formados en otra mística, donde lo que prima no es lo mercantil, A uno a veces le da hasta un poco de vergüenza hablar de dinero, es la verdad”, expone la maestra con 45 años de vida artística, que está cumpliendo este año.

La preparación

“Siempre he entendido que no es suficiente tener talento, la preparación es fundamental para el continuo crecimiento de un ser humano”, dice Judith Rodríguez, quien para muchos es la María Castillo de su generación.

“En mi caso, la Escuela Nacional de Arte Dramático fue el punto de partida para despertar mi creatividad, y mi conciencia para incluso yo crear mis propios proyectos, no sólo en teatro, también en cine. La academia, sus maestros y otros espacios educativos han sido la base para fomentar la disciplina, el trabajo duro, la pasión y el respeto que tengo por el arte de actuar”, dice la protagonista de Carpinteros, por el que ha sido nominado en Premio Soberano como Mejor Actriz de Cine, y Cocote, las obras cinematográficas más significativas del 2017, y de La Tiendita del Horror, obra con la que ha sido nominada en el renglón Mejor Actriz de Teatro.

Entre las sorpresas de este año que hablan de los frutos del sistema de escuelas de arte, está Ramón Emilio Candelario, también de Carpinteros, así como al actor Yasser Michelén, también egresado de la ENAD, y nominado como Mejor actor de cine, por Todas las mujeres son iguales.

Michelén agradece haber pasado por la Escuela Nacional de Arte Dramático, donde además de aprender una metodología de trabajo, le enseñaron a ser “riguroso y disciplinado, que es importante para cualquier profesión u oficio”. A la vez manifiesta que estar con profesores que impregnan y pasan “esa pasión que ellos tienen por el arte, y el respeto que tú le debes tener”, parece ser uno de los elementos por los cuales los jóvenes actores están insertados en el cine dominicano.

Fausto Rojas, director de Yago, obra por la que está nominado a Premios Soberano como Mejor director. Él mismo dirige la Compañía Nacional de Teatro, y ha sido su más joven director.

Para el año próximo se augura que estará nominado el actor radicado en Argentina, Vicente Santos, protagonista de Cocote, película que obligatoriamente estará nominada en el 2019, por ser un referente del cine dominicano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

fuente………..Diariolibre

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